Brandon Sanderson: ídolo inalcanzable

Publicado el 2 de diciembre de 2024, 19:50

Bueno pues resulta que si tenéis la suerte o la desdicha de conocerme en persona —y toda vía más mala pata, de pedirme que os recomiende una lectura—, la mayoría sabréis qué autor será el primero en escapar de mi boca. Porque sí, amig@s, hay un señor al otro del charco, en Lincoln, Nebraska, cuyo mundo interior, ideas y estilo, cambió —o mejor dicho, "renovó"— el mundo de la fantasía y la ciencia ficción para siempre. O al menos el mío propio. Por lo que hoy, queridos lectores, vengo a hablaros de quién para mí siempre ha sido y será un ídolo inalcanzable... El gran y genuino:

Brandon Sanderson.

El efecto "Sanderson"

Como —breve— historia personal, Sanderson llegó a mí por casualidad. Habiendo iniciado mi "carrera" como lector profesional en la juventud, pasados los años había devorado casi todos los clásicos del mundo de las letras: Mucho antes de las películas, Tolkien ya había pasado por mis manos; las mejores obras de Isaac Asimov habían sido leídas también con entusiasmo. Escritores considerados de "culto" habían intentado colarse con mayor o menor éxito entre mis lecturas. Y obras imprescindibles y reconocidas, también tuvieron su oportunidad.

Pero, una vez superado "lo conocido", me costaba mucho, muchísimo, encontrar algo nuevo y fresco que me llenase de verdad.

Hasta que navegando por la tienda online de mi querido "Kindle", llegó de casualidad la sinopsis del primer libro de tantos que llegaron después: Steelheart

"Diez años atrás, Calamity irrumpió en la ciudad en la forma de una explosión en el cielo que otorgó a algunos seres poderes extraordinarios. A estos se los empezó a llamar Épicos, y pronto subyugaron a la población empleando sus increíbles poderes con el afán de gobernar la voluntad de los hombres y conquistar el mundo."

Le di una oportunidad. El primer capítulo ya me enganchó. Y aunque al principio me pareció quizás demasiado "juvenil", continué. Luego llegó el final, y ahí, por primera vez, encontré algo con lo que luego me toparía muchas veces más: el efecto, Sanderson.

Pero, ¿qué es el "efecto, Sanderson"?

Pues básicamente, la capacidad innata del autor de mostrarte la resolución del conflicto, la solución al problema, el mismísimo final, delante de tus ojos desde el capítulo 1 —¡o incluso en el prólogo!—, sin que tú, lector, te percates siquiera de que ahí está.

Ocurrió con Steelheart, pero también con Elantris —su primera novela— e incluso con una de sus sagas más recientes, "Escuadrón": La sensación de llegar al final y darse cuenta de que, aun cuando uno no lo vio venir, ese "algo" siempre estuvo ahí. Ese "algo", que es, cuanto menos, sublime.

Por motivos obvios, no desvelaré a qué me refiero en concreto. Y sin embargo os animo a no caer en el error de pensar que Sanderson es solo eso: No. Eso tan solo fue solo el principio.

Porque a día de hoy, si uno busca un poco sobre Brandon, descubrirá que no destaca precisamente por esto. Esta pudo ser su carta de presentación. Algo con lo que descubrir que uno tenía entre sus manos a un autor fuera de lo normal... Pero hay algo con lo que Brandon coleccionó hordas y hordas de fans... Y esto fue, la creación del Cosmere.

Y yo me permitiría añadir algo más: lo que verdaderamente enganchó, fue cómo lo presentó.

El Cosmere

Ahora imaginaos que, como yo, os topais con un autor nuevo y de calidad. Y que por tanto, tras leer una obra suya, buscais más. Obras anteriores. Otras novelas que se te hayan podido escapar. Entonces las leis por separado, y todas ellas os gustan, aun cuando son historias distintas y su trama y personajes no tienen nada que ver entre sí...

O eso es lo que nos hizo creer.

Porque un buen día, el señor Sanderson decidió publicar un libro suelto e independiente que tenía más visos de ser un refrito de capítulos que una novela completa: Arcanum Ilimitado. Un libro que en principio quedaría en algo anecdótico y poco más.

Y sin embargo, lo que hizo este señor fue hacernos a sus queridos lectores una inesperada revelación: Que la mayoría de sus libros estaban unidos entre sí por un único universo común.

El Cosmere.

De nuevo y ante nuestros ojos, todo volvía a cuadrar: Personajes que se parecían mucho entre sí, que compartían algún rasgo común... fueron a ser la misma persona que se cruzaba como una especie de cameo literario entre mundos y obras de contenido dispar. La magia entre sus obras tenía un origen común. Sembrando la promesa de que, en futuras obras, los mundos se podrían mezclar...

Y así fue como una vez más, la duda en cuanto a su pericia y capacidad para convertirse en un referente del entretenimiento a nivel mundial se despejó. Dejándonos a los amantes de la fantasía y ciencia ficción, expectantes con cada publicación.

Para terminar queridos amigos y lectores de sci-fi y fantasía, solo quiero pediros que, si no lo habéis hecho ya y estas navidades os apetece invertir vuestro en lecturas de calidad, vayáis a lo seguro: Que elijáis a este fantástico autor contemporáneo que nuestro universo nos ha regalado, sumergiéndoos en ese otro, el Cosmere, que para nosotros él ha inventado.

Y cuando lo hagáis, hablamos 😉

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